Hay lugares en Rapa Nui que no aparecen en las postales, pero que contienen la esencia más profunda de la isla. Papa Tataku Ika es uno de ellos. Lo encontramos a pocos metros del imponente Ahu Tongariki, y comprendimos de inmediato que estábamos frente a una de esas maravillas que exigen detenimiento, silencio y respeto.

No se trata de un sitio monumental, sino de un campo de rocas grabadas que, en su modestia, encierra siglos de historia, mitología y una conexión visceral con el océano.

Qué Ver: Los Petroglifos de Papa Tataku Ika

El nombre mismo es una declaración de intenciones. En lengua rapanui, “Papa” significa piedra, “Tataku” se asocia con contar o leer, e “Ika” significa pez. Así, este lugar es conocido como “la piedra donde se leen los peces” o, según otras interpretaciones, “la roca que cuenta los peces”. Y eso es exactamente lo que encuentras al llegar: un extenso panel de roca volcánica, plano y erosionado por el viento y la sal, sobre el cual los antiguos artesanos rapanui grabaron un bestiario marino y sagrado.

Papa Tataku Ika
Imagen: ClauErices; https://www.flickr.com/photos/beboop_/

Las figuras que observamos son fascinantes. Predominan las representaciones de atún (ika), talladas con un nivel de detalle que sugiere un profundo conocimiento de la anatomía de estos peces, que eran la base de la alimentación y parte central de la cosmovisión isleña. También distinguimos tortugas (honu), símbolo de longevidad, sabiduría y conexión entre el mundo terrestre y el marino. Pero hay más. En medio de estas formas acuáticas, emergen figuras de poder: el dios creador Make Make, con sus grandes ojos circulares y su mandíbula prominente, y el Hombre-Pájaro (Tangata Manu), el mítico guerrero que encarnaba la competencia anual por el poder en Orongo.

Lo más impresionante es cómo estas figuras se entrelazan. No están solas; forman una composición en la que el atún, la tortuga y las deidades parecen dialogar entre sí. Algunos investigadores sugieren que estos grabados no eran meramente decorativos, sino que funcionaban como un mapa cosmológico: una representación del mar como fuente de vida y del cielo como morada de los dioses. Para los rapanui, el océano no era un límite, sino una autopista de recursos y significados. Papa Tataku Ika es, en ese sentido, una ventana a esa mentalidad.

Qué Hacer en el Sitio

Visitar Papa Tataku Ika no es una actividad de consumo rápido. Te sugerimos que te tomes al menos treinta minutos para recorrerlo. Camina despacio. El terreno es irregular, con rocas sueltas y pequeñas elevaciones. Agáchate para apreciar los grabados desde distintos ángulos, porque la luz del sol —especialmente a primera hora de la mañana o al atardecer— revela detalles que a mediodía pasan desapercibidos.

Una de las mejores experiencias que puedes vivir aquí es observar los petroglifos al amanecer, cuando el sol naciente ilumina las tallas y las hace “cobrar vida”. Nosotros lo hicimos después de ver el amanecer sobre los moais de Ahu Tongariki y la combinación fue sobrecogedora: primero la grandeza de las estatuas, luego la intimidad de estos grabados. También puedes fotografiar los detalles (sin usar flash ni trípode, para no dañar las rocas) y dibujar o tomar notas en un cuaderno. Es un lugar ideal para la reflexión y para comprender que la cultura rapanui no solo se expresa en los moais, sino también en el arte rupestre.

Si vas con un guía local —algo que recomendamos encarecidamente—, él o ella te explicará las leyendas asociadas a cada figura. Por ejemplo, la historia de cómo Make Make creó al primer hombre y a la primera mujer, o la epopeya del Hombre-Pájaro, que cada primavera cruzaba a nado hasta el islote de Motu Nui para traer el primer huevo de manutara y asegurar la fertilidad de la isla.

Cómo Llegar

Papa Tataku Ika se encuentra en el sector de Tongariki, en la costa este de la Isla de Pascua, a unos 20 kilómetros de Hanga Roa, el único poblado de la isla. La forma más común de llegar es en vehículo propio o en tour organizado. Si alquilas un auto (hay agencias en Hanga Roa) o una moto, deberás tomar la Avenida Hotu Matu’a hacia el este y seguir la señalización hacia Ahu Tongariki. El camino está pavimentado en su mayor parte y es fácil de seguir. Una vez que llegas al estacionamiento de Ahu Tongariki, Papa Tataku Ika está a pocos metros, hacia el interior, en el lado opuesto al mar. No tiene un letrero grande, así que pregunta a los guardaparques o a los guías.

Otra opción es contratar un tour de medio día o día completo que incluya Ahu Tongariki, Rano Raraku y otros sitios cercanos. Muchos operadores locales ofrecen esta ruta y suelen incluir una parada en Papa Tataku Ika, aunque a veces la omiten. Asegúrate de que tu tour lo contemple explícitamente; si no, pídelo. También puedes llegar en bicicleta, pero ten en cuenta que el trayecto es largo y el sol es intenso. No recomendamos ir caminando desde Hanga Roa, salvo que seas un excursionista experimentado y lleves suficiente agua.

Sugerencias de Viaje

Para que tu visita sea perfecta, ten en cuenta estos consejos que aprendimos en el camino:

  1. Gestiona tu acceso al Parque Nacional Rapa Nui con antelación. Es un requisito para recorrer los sitios arqueológicos, y hacerlo en línea o con tu operador te ahorrará contratiempos al llegar.
  2. Visita en temporada baja. Los meses de abril, mayo, octubre y noviembre son ideales: el clima es templado, hay menos turistas y la isla se siente más auténtica. Evita los meses de verano austral (diciembre a febrero), cuando la afluencia es mayor y el alojamiento se demanda más.
  3. Lleva ropa y calzado adecuados. El terreno en Papa Tataku Ika es rocoso e irregular. Usa zapatos de senderismo o zapatillas con buena tracción. No olvides protector solar de alto factor, gorro de ala ancha, lentes de sol y una botella de agua reutilizable; en la isla hay pocos puntos de venta de agua.
  4. Respeta el sitio. No toques los petroglifos, no camines sobre ellos y no dejes basura. Papa Tataku Ika es un monumento arqueológico protegido y parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Tu visita debe ser un acto de conservación, no de consumo.
  5. Combina la visita con Ahu Tongariki. Aprovecha el viaje para ver los 15 moais más grandes de la isla, que se encuentran a solo unos metros. Y si puedes, madruga para ver el amanecer sobre Tongariki y luego camina hasta Papa Tataku Ika. La luz de la mañana es perfecta para fotografiar los grabados.

Papa Tataku Ika no es el sitio más famoso de Rapa Nui, pero quizás sea uno de los más íntimos y reveladores. Allí, entre rocas que cuentan historias de peces y dioses, entendimos que la isla es mucho más que moais: es un paisaje donde cada piedra tiene algo que decir. Te invitamos a que lo descubras por ti mismo, con los ojos bien abiertos y el corazón dispuesto a escuchar.

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