Hay lugares que no aparecen en las guías turísticas convencionales, esos que se guardan como secretos bien conservados entre quienes buscan conexiones auténticas con la naturaleza. El Salto Los Pellines, en la comuna de Pinto, es precisamente uno de esos rincones mágicos de la Región de Ñuble que merecen ser descubiertos con respeto y admiración.
Un escenario de bosque nativo y aguas cristalinas
Imagina caminar por un sendero que serpentea entre robles centenarios, litres que llenan el aire con su aroma característico e imponentes cipreses de la cordillera que se alzan como guardianes del lugar. A cada paso, si visitas entre marzo y mayo, podrás sorprenderte con los copihues , nuestra flor nacional, colgando delicadamente entre la vegetación, pintando el bosque con sus tonos rojos y blancos.
El sonido del río Chillán te acompañará durante todo el recorrido, aumentando gradualmente hasta convertirse en un rugido que anuncia la cercanía de la cascada. De pronto, el bosque se abre y aparece ante ti el Salto Los Pellines: una caída de agua de aproximadamente una cuerda de altura, unos 15 a 20 metros, que se desploma entre paredes de roca volcánica, creando un espectáculo de espuma y neblina que renueva el espíritu.
Qué ver y hacer en Los Pellines
La estrella indiscutida es, por supuesto, el salto. Pero la experiencia va mucho más allá de contemplar la cascada. El área silvestre protegida Los Pellines abarca alrededor de 120 hectáreas de bosque nativo, ubicadas entre los ríos Chillán y San José, lo que ofrece un abanico de posibilidades para los amantes de la naturaleza.
Senderismo interpretativo: además del trekking principal hacia el salto, existen otros recorridos dentro del predio que te permitirán sumergirte en diferentes ambientes del bosque. La observación de flora y fauna es un espectáculo permanente: aves como el chucao, el fío-fío o el carpintero negro son habitantes frecuentes, y con paciencia podrás observar sus comportamientos.
Cabalgatas: ¿Hay mejor manera de explorar la cordillera que a lomo de caballo? En el sector se organizan cabalgatas que recorren las faldas del Nevados de Chillán, permitiéndote acceder a miradores naturales con vistas privilegiadas del valle. Incluso existen talleres de inducción a la cabalgata y de sensibilización con caballos, ideales si no tienes experiencia previa.
Aventura en el río: durante la temporada estival, puedes animarte al descenso en donas por el río Chillán, una actividad refrescante y divertida para compartir en familia o con amigos.
Alojamiento en plena naturaleza: si quieres vivir la experiencia completa, el lodge del lugar ofrece domos para grupos de 3 a 6 personas y departamentos para hasta 3 personas, todos emplazados en medio del bosque y conectados por pasarelas de madera. El restaurant Puelche se encarga de la alimentación con preparaciones que se adaptan a tus preferencias, para que solo te preocupes de disfrutar.
Cómo llegar al Salto Los Pellines
El acceso requiere planificación, pero te aseguramos que cada minuto del viaje vale la pena. El punto de partida es la ciudad de Chillán, capital de la Región de Ñuble.
En vehículo particular:
Desde Chillán, debes tomar la ruta que se dirige a las termas de Chillán. Continúa subiendo aproximadamente hasta el kilómetro 38, donde encontrarás un letrero que indica el desvío hacia “Los Pellines”. A partir de ahí, te internarás por un camino rural de tierra durante unos 16 kilómetros. Importante: la señal de celular te acompañará solo hasta el kilómetro 7 aproximadamente, después desaparece. Sigue siempre por el camino principal, sin desviarte. En el kilómetro 13 hay un desvío que baja a un puente, pero tú debes continuar por el camino de la derecha.
Llegarás a un portón con un letrero que dice “NO PASAR, RECINTO PRIVADO”. No te preocupes: la ley permite el libre tránsito peatonal por playas, ríos y lagos, por lo que puedes continuar a pie. Desde aquí, camina unos 500 metros y luego introdúcete en el bosque por el lado izquierdo, en dirección al río. Unos 100 metros río arriba y el sonido de la cascada te guiará hasta ella.
En transporte público:
Dirígete al Terminal Rural Paseo La Merced en Chillán, andén número 10. Toma un bus con dirección a Recinto, Los Lleuques o Las Trancas (valor aproximado $1700, con salidas cada 30 minutos). Solicita al auxiliar que te deje en el desvío hacia Los Pellines. Desde ahí, son 16 kilómetros hasta la entrada del fundo, que deberás caminar o hacer dedo si tienes suerte.
Sugerencias para tu visita
Mejor época: la temporada estival (diciembre a marzo) es ideal para disfrutar plenamente de las actividades y el trekking. El caudal del salto es generoso y el clima acompaña.
Qué llevar: calzado de trekking con buen agarre (el terreno puede ser resbaladizo), ropa cómoda y en capas, protector solar, repelente de insectos, agua suficiente y algo de comida. No olvides tu cámara.
Consideraciones importantes:
- Respeta el entorno: no dejes basura y cuida la vegetación. Este es un espacio natural privilegiado que debemos preservar.
- Si aparecen los dueños del fundo, mantén una actitud respetuosa. Recuerda que el acceso peatonal a pie de río está permitido por ley, pero eso no exime de ser corteses.
El Salto Los Pellines no es simplemente una cascada más en la cordillera. Es un lugar donde el tiempo parece detenerse, donde cada copihue mecido por el viento y cada rumor del río te invitan a desconectar del mundo acelerado para reconectar con lo esencial. ¿Te animas a descubrirlo?