En medio del bullicio urbano de Concepción, existe un lugar donde el arte contemporáneo y la naturaleza milenaria se fusionan de una manera que no verás en ningún otro rincón de Chile. Nos referimos a la Laguna Lo Galindo, un sitio que, sin duda, te robará una sonrisa y despertará tu curiosidad apenas lo vislumbres a un costado de la autopista.
Ubicada en el sector de Barrio Norte, esta laguna es parte del sistema de humedales urbanos de la capital penquista. Pero lo que realmente la hace destacar, hasta el punto de ganarse el popular apodo de “Laguna de los Monos”, es su insólito habitante: una procesión de diez figuras humanas de tres metros de altura que parecen caminar directamente sobre la superficie del agua.
¿Qué vas a ver? El arte flotante de Carlos Fernández
Al acercarte, lo primero que captará tu atención será este grupo escultórico conocido popularmente entre los penquistas como los “Power Rangers” por sus llamativos colores. Instaladas entre 1994 y 1995 por el escultor Carlos Fernández, estas piezas de resina poliéster no son un capricho aleatorio. En su origen, fueron la obra ganadora de un concurso público municipal que buscaba recuperar y dar valor a este espacio natural.

Pero te invitamos a ver más allá del chiste local. Estas esculturas, que se extienden a lo largo de 135 metros sobre el agua, representan una profunda reflexión artística. Su creador quiso plasmar al “hombre primigenio marchando sobre la laguna recuperada”. Así, al observarlas, verás una fila de seres anónimos en distintos tonos que evocan la pérdida de la individualidad en la vida moderna, mientras sus vibrantes colores les otorgan una chispa de humanidad. Es la primera obra flotante del país, y hoy es todo un ícono de la identidad penquista.
¿Qué puedes hacer? Más allá de admirar los “monos”
Este rincón ha cambiado drásticamente para tu disfrute. Hace algunos años, el lugar fue completamente renovado con una inversión de más de 2.100 millones de pesos, transformándose en un parque urbano modelo. Ahora, además de contemplar la singular obra de arte, te esperan estas actividades:
- Recorrer las Pasarelas Flotantes: La mejor forma de ver las esculturas es caminando sobre las tres pasarelas peatonales que se introducen en el espejo de agua, acercándote a ellas como si caminaras a su lado.
- Conectar con la Naturaleza: El lugar es un humedal vivo. Busca en los bordes la presencia de coipos asomándose entre la vegetación o el majestuoso vuelo de las garzas, que encuentran aquí un hábitat ideal.
- Disfrutar de un Picnic o Paseo Familiar: Sus extensas áreas verdes, miradores, juegos infantiles y zonas de descanso la convierten en el plan perfecto para ir en pareja o con los más pequeños. Es, sin duda, uno de los pulmones verdes más lindos de Concepción.
¿Cómo llegar hasta aquí?
Llegar es bastante sencillo. Nosotros te recomendamos hacerlo en vehículo particular siguiendo la Autopista Concepción-Talcahuano. Si vienes desde el centro, debes dirigirte al sector de Barrio Norte, en las faldas del Cerro La Pólvora. Las coordenadas exactas son 36°48′01″S 73°02′31″O.
Si prefieres el transporte público, la ciudad cuenta con varias líneas de autobuses que te dejarán muy cerca. Las líneas 60ZM, 63KP, 62ON, 62VS y 43JT tienen paradas a solo pasos del parque, como en Manuel Gutiérrez con Calle Siete o Balmaceda con Vasconia. Puedes usar aplicaciones como Moovit para planificar tu ruta en tiempo real.
Sugerencias para tu visita
- Horarios y Clima: Te sugerimos visitarla durante la mañana o al atardecer, cuando la luz del sol tiñe el agua y las esculturas cobran una tonalidad casi mágica. Revisa el pronóstico, ya que Concepción es conocida por sus lluvias.
- Seguridad y Comodidad: Usa zapatos cómodos para recorrer las pasarelas y los senderos. Lleva bloqueador solar y agua, especialmente en los meses de verano.
- Fotografía: No olvides tu cámara o celular. El contraste entre el cielo, el agua y las figuras de colores te dará postales muy originales y divertidas.
- Cuidado del Entorno: Recuerda que este es el hogar de diversas especies de flora y fauna local. Ayúdanos a conservarlo llevándote toda la basura que generes.
La Laguna Lo Galindo es mucho más que un simple cuerpo de agua con esculturas graciosas. Es un testimonio de cómo la voluntad ciudadana y el arte pueden transformar un espacio descuidado en un punto de encuentro cultural y natural. Así que ya sabes, en tu próxima visita a la capital de la Región del Biobío, date el tiempo de bajar de la velocidad de la autopista y dejarte sorprender por estos caminantes de colores. Te prometemos que será una pausa inolvidable en tu viaje.