A menudo, los mayores tesoros se encuentran donde menos los imaginamos. En la comuna de Chiguayante, a solo minutos de Concepción, se resguarda uno de esos secretos bien guardados que merecen ser descubiertos. Te invitamos a cruzar el umbral del Museo Stom, un lugar que no es simplemente una colección de objetos antiguos, sino un verdadero viaje en el tiempo que comenzó como la pasión de un solo hombre.

Imagina la escena: a mediados de los años 80, don Tomás Stom Arévalo, un reconocido óptico penquista de ascendencia neerlandesa, comenzó a abrir las puertas de su colección privada a sus amigos más cercanos. Lo que ellos admiraban con asombro era el resultado de décadas de dedicación. Su labor de recolección, según cuenta la historia, se venía gestando al menos desde 1969, alimentada por un amor casi obsesivo por rescatar del olvido piezas fundamentales de nuestra identidad.

Museo Stom
Imagen: Edmundo Magaña; https://www.flickr.com/photos/edmundomagana/

Fue tanta la fascinación que despertó su tesoro, que pronto la comunidad solicitó que aquello dejara de ser un secreto íntimo para transformarse en un espacio público. Así, el 11 de noviembre de 1988, nació oficialmente el Museo Stom.

Hoy, al caminar por sus senderos, nosotros somos parte de esa historia. Nos encontramos en un terreno de casi 10 mil metros cuadrados en calle Progreso 156, donde la pasión de un coleccionista se convirtió en un legado para Chile. Desde 2015, la Fundación Stom vela por este patrimonio, asegurando que su esencia no se pierda.

¿Qué ver?

Prepárate porque la palabra “colección” se queda corta aquí. El Museo Stom resguarda miles de objetos distribuidos en siete salas, y si eres amante de la historia o la fotografía, este lugar te robará el aliento.

Uno de los mayores orgullos del museo, y seguramente el que más te impactará, es su acervo vinculado al pueblo mapuche. En 2015, tres de sus colecciones fueron declaradas Monumentos Nacionales en la categoría de Monumentos Históricos por el Consejo de Monumentos Nacionales. Podrás admirar una impresionante colección de platería mapuche: chaway, trapelakucha, trarilongko y otros accesorios de plata que no solo eran adornos, sino símbolos de estatus y cosmovisión. Junto a ellas, una vasta cantidad de prendas textiles te mostrarán la maestría de las tejedoras, con técnicas y lanas que en algunos casos no tienen registro previo.

Pero la sorpresa no termina ahí. El museo también alberga una de las colecciones de óptica más grandes del país, con una infinidad de piezas entre cámaras fotográficas, telescopios y microscopios que narran la evolución de la ciencia y la imagen. ¿Eres fanático de la historia industrial? La sección de cerámica de Lota te transportará a principios del siglo XX con sus lozas decorativas y utilitarias. Y si lo tuyo es el romanticismo de antaño, no te puedes perder los carruajes que reposan en el lugar, incluyendo uno que perteneció al expresidente Pedro Montt.

Para completar la experiencia, el recorrido incluye dos rucas tradicionales provenientes de la cordillera de Butalelbún, un molino de agua y una muestra de aperos huasos que reflejan la vida campestre de antaño.

¿Qué hacer?

Visitar el Museo Stom es una experiencia activa. Nosotros te sugerimos tomarlo con calma. No es un lugar para correr, sino para detenerse en cada detalle.

  • Recorrido guiado: Aprovecha las visitas guiadas. Escuchar las historias detrás de cada pieza—como la de la urna funeraria por la que ofrecieron una suma millonaria—le da una profundidad única a la experiencia.
  • Experiencia virtual: Si no puedes viajar aún, o quieres preparar tu visita, el museo cuenta con un recorrido virtual 360° en su página web. Es ideal para conocer la distribución y planificar tu tiempo.
  • Actividades educativas: El museo recibe una gran cantidad de visitantes al año, principalmente estudiantes, y ofrece talleres y cápsulas audiovisuales que incluyen subtítulos en mapudungún e interpretación en lengua de señas.

Cómo llegar

Llegar es más fácil de lo que crees. El museo está en Progreso 156, Chiguayante, en plena Región del Biobío. Si vienes desde Concepción, el trayecto en auto es corto, de aproximadamente 15 a 20 minutos.

  • Horarios: Martes a domingo, de 10:00 a 13:00 hrs y de 15:00 a 18:00 hrs.
  • Valor: El aporte es voluntario. Para los estudiantes de enseñanza básica y adultos mayores de Chiguayante, la entrada es gratuita previa inscripción.
  • Contacto: Puedes escribir para consultas o agendar tu visita escolar al correo que encontrarás en su sitio oficial.

Sugerencias de viaje

  • Combina tu visita: Aprovecha de conocer Chiguayante. El museo está cerca del centro de la comuna, donde encontrarás opciones de gastronomía local. Si vienes de fuera, puedes combinar este día con una visita a las costas de Concepción o a la desembocadura del río Biobío.
  • Prepárate para caminar: El terreno es amplio y el recorrido incluye áreas verdes y exteriores. Usa zapatos cómodos.
  • Lleva cámara: Aunque no seas coleccionista, las instalaciones y la magia del lugar merecen ser fotografiadas.
  • Apoya el legado: Es importante saber que este museo es un esfuerzo privado de conservación. Si te maravilla lo que ves, considera que tu visita y tu aporte voluntario son fundamentales para que la Fundación Stom pueda seguir manteniendo vivas estas miles de piezas para las futuras generaciones.
Leave A Reply