Te invitamos a descubrir uno de los secretos mejor guardados del litoral de la Región del Biobío: la Cueva de Huilquicura, también conocida como Cueva de Santa Rita. Este monumento natural, ubicado en la playa Santa Rita de la pintoresca comuna de Cobquecura, es mucho más que una simple formación geológica; es un portal a la historia, la espiritualidad y la aventura que permanece vibrante y expectante ante tu visita.

Un Enigma de Piedra frente al Pacífico
Al llegar a la playa Santa Rita, tu mirada será capturada por la imponente boca de la cueva, tallada durante milenios por la fuerza indómita del océano. El nombre “Huilquicura” proviene del mapudungun y se interpreta como “piedra de la paloma”, evocando una conexión ancestral con el territorio.
Sin embargo, el sitio es más conocido localmente como Cueva de Santa Rita, nombre que adquirió tras el hallazgo fortuito de una imagen de la virgen en su interior. Este descubrimiento transformó el lugar en un centro de peregrinación, donde cada 1 de enero la comunidad se congrega para venerar a la Virgen de Santa Rita en una emotiva ceremonia que mezcla fe, tradición y un profundo sentido de pertenencia.
Pero lo que realmente estremece la imaginación son las leyendas que hablan de su extensión. Se dice que este sistema de cavernas y túneles tendría una longitud de más de 35 kilómetros, extendiéndose bajo la tierra hasta desembocar, supuestamente, en las faldas del Cerro Coiquen, en la ciudad de Quirihue. Aunque esta travesía total es materia de exploración espeleológica y relatos populares, la sola idea de ese mundo subterráneo conectando la costa con el valle interior añade una capa fascinante de misterio a tu exploración.
¿Qué Ver y Hacer?
Tu experiencia aquí puede ser tan tranquila o tan aventurera como desees.
- Exploración y Fotografía: El primer impacto es visual. La entrada principal es majestuosa, perfecta para capturar el contraste entre la roca oscura, el blanco de las olas y el azul del cielo. Juega con la luz, especialmente al atardecer, cuando el sol ilumina la caverna con tonos dorados.
- Avistamiento de Aves y Naturaleza: La playa y los acantilados aledaños son el hogar de diversas aves marinas. Lleva tus binoculares y observa el vuelo de gaviotas, pelícanos y, con suerte, algún halcón peregrino. La flora costera, resistente al viento salino, también ofrece un paisaje único.
- Peregrinación y Cultura: Si visitas el lugar cerca del año nuevo, podrás ser partícipe de una tradición viva. La misa y procesión del 1 de enero son un testimonio palpable de la devoción y la calidez de la gente de Cobquecura.
- Aventura Moderada: Con calzado adecuado y precaución, puedes adentrarte en los primeros tramos de la cueva. La sensación de estar dentro de la tierra, con el sonido amortiguado del mar de fondo, es sobrecogedora. Nunca explores solo, sin equipamiento o más allá de donde llegue la luz natural. El respeto por el entorno es primordial.
- Relajación en la Playa: Combina tu visita con un momento de tranquilidad en la amplia y ventosa playa Santa Rita, ideal para caminatas contemplativas y escuchar la poderosa sinfonía del Pacífico.
Cómo Llegar y Sugerencias de Viaje
Para llegar a la Cueva de Huilquicura, debes dirigirte primero a Cobquecura, la “Capital Chilena de la Piedra”, ubicada a aproximadamente 400 km al sur de Santiago. Desde la Ruta 5, toma la ruta Q-60 hacia la costa. Una vez en Cobquecura, sigue los indicadores hacia la playa Santa Rita, a unos 4 km del pueblo. El camino es apto para todo vehículo, aunque los últimos metros pueden ser de ripio. En la playa, un corto sendero bien identificado te conducirá directamente a la entrada de la cueva.
Nuestras sugerencias para que tu viaje sea inolvidable:
- Vestimenta y Calzado: Impermeable el viento costero es frío y húmedo. Usa siempre zapatos con buen agarre, ya que las rocas pueden estar resbaladizas.
- Visita Responsable: Es un patrimonio natural y espiritual. No dejes basura, no grafites y no retires nada del lugar. Su preservación depende de todos.
- Combina tu Visita: Cobquecura es un destino en sí mismo. No dejes de recorrer su costanera, visitar la Iglesia de Piedra (Monumento Nacional), admirar sus artesanías en piedra y degustar su famoso pan amasado y los exquisitos productos del mar, como los choritos y las algas.
- Hospedaje: Para una experiencia completa, considera alojarte en Cobquecura. La oferta va desde cabañas con vista al mar hasta hospedajes rurales que te permitirán conectarte con el ritmo pausado de la costa de Ñuble.
La Cueva de Huilquicura te espera no solo como un sitio para ver, sino para sentir: el rugido del océano en las entrañas de la tierra, la historia susurrada en sus paredes y la serena espiritualidad de un rincón donde la naturaleza y la fe se funden. Es una invitación a descubrir la autenticidad pura de la Costa de Ñuble.