Hay lugares que no aparecen en las postales típicas, pero que guardan la esencia más auténtica de una ciudad. Cuando recorremos Viña del Mar más allá de sus playas y su casino, encontramos un rincón donde el tiempo parece detenerse: la Laguna Sausalito. Te invitamos a descubrir este pulmón verde que nació como un simple embalse y hoy se ha convertido en uno de los secretos mejor guardados de la Ciudad Jardín.

Un Poco de Historia en el Agua
Para entender lo que significa este lugar, tienes que remontarte a finales del siglo XIX. Imagínate que José Francisco Vergara, el fundador de Viña del Mar, necesitaba asegurar el riego de los viñedos de su hacienda durante las épocas de sequía. Así nació este embalse artificial que, con el tiempo, se transformaría en mucho más que una simple reserva de agua.
Lo que hoy ves como un tranquilo espejo de agua de casi 10 hectáreas fue, a mediados del siglo XX, un centro recreativo de primer nivel. Tenía playa para bañarse, se practicaba esquí acuático, funcionaban canchas de tenis y hasta circulaba una réplica del barco a vapor “Mississippi” que operaba como discoteca flotante y restaurante. En 1960, cuando Viña del Mar firmó un convenio de hermandad con la ciudad californiana de Sausalito, tanto el estadio como la laguna adoptaron ese nombre que hoy nos resulta tan familiar.
Qué Puedes Hacer en la Laguna Sausalito
Entre las actividades que puedes hacer destacan:
Caminar y Desconectarte
El principal atractivo de este lugar es su simplicidad. Puedes recorrer sus senderos en un trekking circular de baja dificultad que bordea toda la laguna. La caminata completa son aproximadamente 2,4 kilómetros que puedes completar en unos 40 minutos si vas con calma, disfrutando del paisaje. Si prefieres algo más corto, hay circuitos de 0,3 km ideales para un trote suave o simplemente para caminar bajo los árboles.
Navegar en Bote
Durante los meses de verano, y en realidad gran parte del año, puedes arrendar botes a pedales, a remo o kayaks para recorrer la laguna desde el agua. Los precios comienzan alrededor de los $4.000 por persona, y es una experiencia diferente que te permite ver el entorno desde otra perspectiva. Eso sí, olvídate de bañarte: está prohibido nadar en sus aguas.
Observar Aves y Fauna
Si eres de los que disfrutan del avistamiento de aves, este lugar te va a encantar. La laguna alberga una cantidad sorprendente de especies: cormoranes yecos, patos jergones, garzas y hualas, entre muchas otras. También es relativamente común encontrarse con coipos, esos roedores acuáticos nativos que parecen pequeños castores sin cola. Los patos, por supuesto, son los dueños absolutos del lugar y no dudan en acercarse a los visitantes.
El Barco Mississippi
Aunque ya no funciona como discoteca flotante ni restaurante, la réplica del barco a vapor Mississippi sigue anclada en la laguna como un testimonio de su época dorada. Es un ícono del lugar y vale la pena fotografiarlo, aunque su estado actual refleja el paso del tiempo y la necesidad de restauración que la comunidad ha manifestado en diversas instancias de participación ciudadana.
Cómo Llegar
La Laguna Sausalito está ubicada en el sector centro-oriente de Viña del Mar, muy cerca del Estadio Sausalito. El acceso principal es por la calle Los Castaños, doblando desde Uno Norte. Si vienes desde el centro de Viña, son aproximadamente 15 minutos caminando, aunque considera que hay una subida en el trayecto.
Si prefieres el transporte público, las micros que te acercan incluyen las líneas 209 y otras que circulan por el sector. También puedes bajarte en 5 Oriente y caminar unas cuadras hacia el norte. Si vas en auto, puedes usar Google Maps o Waze y buscar “Laguna Sausalito”; hay estacionamientos en los alrededores.
Sugerencias para Tu Visita
Ve con tiempo. No necesitas más de una o dos horas para recorrer el lugar, pero vale la pena tomarte el tiempo de sentarte en uno de sus miradores y simplemente contemplar.
Lleva protector solar y agua. Aunque hay árboles que dan sombra, el sol de Viña puede ser intenso, especialmente en verano.
Respeta la fauna. Los patos, garzas y coipos son los verdaderos habitantes de este espacio. Obsérvalos, pero no los alimentes ni los molestes.
Combínalo con el Estadio Sausalito. Si eres fanático del fútbol, aprovecha de pasar por el estadio donde Everton juega de local. El edificio tiene su propia historia y arquitectura interesante.
La entrada es gratuita. Uno de los grandes atractivos de este lugar es que no necesitas pagar nada para disfrutarlo. Solo los paseos en bote tienen costo.
Visita en la mañana. Las primeras horas del día son las mejores para el avistamiento de aves y para caminar sin el calor del mediodía.
La Laguna Sausalito es de esos lugares que te recuerdan que Viña del Mar es mucho más que su litoral. Es un espacio donde la historia de la ciudad se refleja en el agua, donde la naturaleza se abre paso entre el urbanismo, y donde puedes encontrar un momento de paz sin alejarte demasiado del centro. Si tienes la oportunidad, no te lo pierdas.