Hay lugares que se quedan grabados en la memoria no por lo que tienen, sino por lo que te hacen sentir. El Mirador Punta del Lacho es uno de esos. Nosotros lo descubrimos casi por casualidad, siguiendo el consejo de un lugareño que nos dijo: “Si quieres ver el mejor atardecer de la costa, tienes que ir a la Punta”. Y vaya que tenía razón.

Ubicado en la comuna de El Tabo, provincia de San Antonio, Región de Valparaíso, este promontorio rocoso se asoma al Océano Pacífico como un balcón natural privilegiado. Y cuando decimos privilegiado, no es una exageración: desde aquí se contempla una panorámica de 180 grados que abarca desde la zona de Punta de Tralca por el norte hasta el faro Panul en San Antonio por el sur. En días despejados, incluso puedes distinguir la actividad portuaria de San Antonio y los barcos que esperan su turno para atracar. Es, sin discusión, el mejor mirador de toda la costa central.

Mirador Punta del Lacho
Imagen: Nacho Pérez; https://www.flickr.com/photos/natch/

Qué ver y qué hacer

Lo primero que te atrapa es la inmensidad. El horizonte se funde con el océano en una línea que parece no tener fin, y el viento salobre te envuelve mientras observas cómo las olas rompen contra los roqueríos. Pero Punta del Lacho es mucho más que una vista espectacular.

El lugar es conocido como el “Parque Ecopoético”, un nombre que no podría ser más acertado. Aquí la ecología se entrelaza con la inspiración artística, y no es para menos: estamos en Las Cruces, tierra que ha inspirado a generaciones de creadores, con la antipoesía y el pensamiento disruptivo como estandarte de este movimiento cultural.

El principal atractivo, además de la vista, es el Sendero Mirador Punta del Lacho, una obra reciente que ha mejorado notablemente el acceso. Se trata de un recorrido de aproximadamente 0,6 kilómetros con un desnivel de 16 metros que te permite bajar desde el mirador hasta la orilla del mar.

El sendero está bien delimitado y es apto para toda la familia, aunque hay que tener cuidado con no pisar las flores en peligro de extinción que crecen en la zona. Al llegar abajo, te encuentras con un paisaje de roqueríos y pozas de marea donde los niños disfrutan explorando y observando la vida marina. Importante: no es una zona apta para el baño, ya que el oleaje es fuerte y el fondo es rocoso.

Pero si hay un momento que convierte este lugar en mágico, es el atardecer. Te recomendamos llegar al menos una hora antes para elegir el mejor sitio y ver cómo el sol comienza su descenso. Las tonalidades que pintan el cielo, naranjos, rosados, púrpuras, se reflejan en el océano creando un espectáculo que no olvidarás. Es, sin duda, una parada obligada para apreciar la puesta de sol en todo su esplendor.

El Centro Científico Biológico

Algo que quizás no sepas es que en este mismo lugar se encuentra el Centro Científico Biológico de la Pontificia Universidad Católica de Chile, más conocido como ECIM (Estación Costera de Investigaciones Marinas). Desde la década de los ochenta, esta estación ha trabajado en el estudio del impacto humano en los océanos. Lo más fascinante es que el ECIM ha logrado proteger un kilómetro de costa y fondo marino de la intervención humana directa, convirtiéndose en una de las primeras áreas marinas protegidas de Chile y del mundo. Hoy en día, su laboratorio es un referente internacional en estudios marinos sustentables.

La propiedad pertenece a la casa de estudios, pero el acceso al mirador y al sendero es completamente libre y gratuito. Eso sí, te pedimos que respetes el entorno: no dejes basura, no te salgas del sendero y cuida la flora y fauna del lugar. Es un tesoro natural que nos pertenece a todos.

Cómo llegar

Llegar al Mirador Punta del Lacho es más sencillo de lo que imaginas. El lugar se encuentra en la calle Osvaldo Marín 1568, en el sector de Las Cruces, comuna de El Tabo.

En auto: Desde Santiago, toma la Ruta 68 hacia Valparaíso y luego la Ruta F-90 que bordea la costa hacia el sur, pasando por Algarrobo, El Quisco y llegando a Las Cruces. Una vez en el pueblo, busca la calle Osvaldo Marín y síguela hacia el oeste hasta el final, donde se encuentra el mirador. El camino es pavimentado y el estacionamiento se realiza en la misma calle, sin costo.

En bus: Desde Santiago, puedes tomar un servicio de buses con destino a Las Cruces o El Tabo. Una vez en el pueblo, el mirador queda a unos 6 kilómetros al noroeste, por lo que te recomendamos tomar un taxi o colectivo para los últimos kilómetros.

El mirador está abierto las 24 horas del día, los 7 días de la semana, así que puedes visitarlo a cualquier hora. Pero, como ya te dijimos, la hora dorada es al atardecer.

Sugerencias de viaje

  • Cuándo ir: Los atardeceres de otoño y primavera suelen ser los más espectaculares, con cielos más despejados. Eso sí, revisa el pronóstico del tiempo antes de ir; un día nublado puede arruinar la experiencia.
  • Qué llevar: Abrigo, aunque sea verano, porque el viento en el acantilado puede ser intenso. Zapatos cómodos para el sendero. Cámara o teléfono con buena batería (vas a querer tomar muchas fotos). Y algo de agua, sobre todo si planeas hacer la caminata hasta abajo.
  • Seguridad: No te acerques demasiado al borde del acantilado, especialmente si hay viento. Respeta las señaléticas y no te salgas del sendero.
  • Alrededores: Aprovecha tu visita para recorrer Las Cruces, un balneario que guarda una mística especial. También puedes visitar la Quebrada de Córdoba o la Playa Chepica, otros atractivos de la comuna.
  • Alojamiento: Hay varias cabañas y hospedajes en la zona, algunos con acceso directo a la playa. Te recomendamos buscar con anticipación, especialmente en temporada alta.

Un lugar para enamorarse

El nombre “Punta del Lacho” tiene una raíz local muy particular, asociada a los “lachos”, como se conoce en la zona a los enamorados que buscan un lugar tranquilo y bonito para compartir. Y no es difícil entender por qué. Hay algo en este lugar que invita a la contemplación, a la calma, a conectar con uno mismo y con quien te acompaña.

Sea cual sea la razón de tu visita, ya sea por la ciencia, por la poesía, por el atardecer o simplemente por la curiosidad, el Mirador Punta del Lacho te espera con los brazos abiertos y el horizonte infinito. Es un destino que, por su belleza y su cuidado, promete convertirse en una parada imprescindible para los amantes de la naturaleza y la buena fotografía. No dejes de incluirlo en tu próxima ruta por el litoral central.

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