Te invitamos a descubrir un rincón donde la tradición campesina se teje con hilos de colores y memoria colectiva. Nos adentramos en Copiulemu, una localidad de la comuna de Florida, en la provincia de Concepción, Región del Biobío, un lugar que resguarda un valioso patrimonio cultural inmaterial chileno.

Aquí, un grupo de bordadoras teje con lana sobre arpillera los paisajes y costumbres de la vida rural. Desde el tradicional copihue hasta carretas tiradas por bueyes y escenas de vendimia, sus arpilleras son verdaderos relatos textiles que han trascendido fronteras. Su historia comenzó en 1974, cuando la artista alemana Rosmarie Prim, conmovida por la realidad de las mujeres del sector, las organizó para bordar sus vivencias en sacos de harina, creando así una fuente de sustento e identidad.

bordados de Copiulemu

Un hito que traspasó fronteras

El arte de estas mujeres tuvo su consagración internacional en 1987. Fueron ellas quienes confeccionaron el tapiz que decoró el altar durante la Santa Misa oficiada por el Papa Juan Pablo II en su visita a Concepción. La obra, un lienzo de 20 metros cuadrados, se compone de 42 paños que representan escenas del mundo campesino y las estaciones del Vía Crucis.

Hoy, este tapiz se exhibe en la parroquia de Nuestra Señora de la Candelaria de San Pedro de la Paz, y puedes verlo si visitas la zona. Este trabajo, junto a la calidad de sus creaciones, les ha valido el Premio Lorenzo Berg al artesano destacado (2004) y el Sello de Excelencia de Artesanía de la Unesco (2010).

¿Qué ver y hacer?

Te proponemos una ruta para conectar con esta tradición:

  • Centro de Ventas de Artesanía de Copiulemu: Es el punto de encuentro de las bordadoras. Aquí puedes conocerlas, ver sus nuevas creaciones y adquirir directamente sus obras. Es el mejor lugar para comprar una pieza única y conversar con quienes mantienen vivo este oficio.
  • Aprende a bordar: Las artesanas comparten su conocimiento a través de talleres. Es una oportunidad excepcional para aprender sus puntadas y entender el significado de sus diseños, una experiencia que conecta el aprendizaje con la tradición local.
  • Rutas de la comuna de Florida: Aprovecha de explorar los atractivos de Florida. Puedes recorrer la “Ruta de la Greda”, para conocer a las alfareras de Quebrada de las Ulloa, o la “Ruta del Vino” de la zona. La comuna también celebra festividades como la “Trilla a Yegua Suelta”, una tradición que rescata la molienda de trigo, y la “Fiesta del Camarón”.
  • Naturaleza: Para quienes buscan el aire libre, Florida ofrece espacios como el Parque Coyanmahuida, un relicto de bosque nativo, y el Saltito del Queime, ideal para un paseo familiar.

¿Cómo llegar?

Llegar a Copiulemu es sencillo. Se ubica a 31 kilómetros al este de Concepción.

  • En vehículo particular: Desde Concepción, toma la Ruta 148 (Camino a Florida) hacia el este. El trayecto dura aproximadamente 45 minutos hasta la comuna de Florida, desde donde debes continuar hasta el sector de Copiulemu. Puedes usar aplicaciones de mapas (Waze o Google Maps) para guiarte con precisión.
  • En transporte público: Desde el Terminal de Buses Collao de Concepción, salen buses con destino a Florida. Una vez en Florida, debes tomar un bus local o un taxi rural para llegar a Copiulemu. Recomendamos consultar los horarios con anticipación.

Sugerencias para tu viaje

  • Mejor época: Si bien puedes visitar Copiulemu durante todo el año, te sugerimos hacerlo en primavera o verano (septiembre a marzo), cuando el clima es más cálido y seco, ideal para recorrer.
  • ¿Dónde comer? La comuna de Florida cuenta con opciones de restaurantes y picadas donde puedes probar la gastronomía local. Te sugerimos consultar en la página de turismo de la Municipalidad de Florida para obtener información actualizada.
  • Compra responsable: Al adquirir una arpillera, no solo te llevas una hermosa obra de arte. Estás apoyando directamente a las artesanas y sus familias, contribuyendo a la preservación de esta tradición única.
  • Interactúa con respeto: Las bordadoras son personas amables y abiertas a compartir su historia. Si las visitas, muestra interés genuino en su trabajo. Pregúntales sobre sus técnicas, la inspiración detrás de sus diseños y la historia del tapiz papal.
  • No olvides: Llevar efectivo, ya que es posible que en el centro de ventas no cuenten con sistema de pago electrónico. Una cámara para capturar los colores y detalles de las arpilleras, y ropa cómoda para caminar.

En definitiva, visitar Copiulemu es una invitación a ser parte de una historia que se escribe con hilos de lana, agujas y la fuerza de mujeres que transformaron su realidad en arte. Te esperamos.

Leave A Reply